domingo, 25 de octubre de 2015

El highlander traicionado - Monica McCarty - Trilogía Campbell III


''—No hace falta que  me recordéis las circunstancias de mi nacimiento. Soy plenamente consciente de mi condición de bastardo. Eso no le ha importado a la mujer con la que espero casarme, y creía que no le importaría al hombre que me hizo lo que soy'' (página 91).

Como no podía ser menos, concluyo el ciclo Campbell con el último libro de la trilogía: El highlander traicionado. No puedo evitar empezar la crítica ciñéndome a mis impresiones subjetivas, al sabor amargo de la despedida de una trilogía que ha ido in crescendo tanto en la complejidad de la trama como en la fuerza expresiva del estilo y con ello, al sabor dulce que nos produce un libro bien armado. Ahora, desde la nostalgia no puedo hacer menos que quitarme el sombrero ante Monica McCarty y seguir guardándola en el sitio privilegiado de las autoras a las que recurro siempre que puedo.

Me gustaría empezar analizando el tiempo del relato, en este caso, diacrónico al tiempo de los dos libros anteriores. Dentro de la sucesión lineal y continua del relato, el libro puede dividirse en tres partes: la primera parte se correspondería con el presente de la trama, la segunda parte se correspondería con la historia pasada entre Duncan y Jeannie; y, por último, se vuelve en la tercera parte al presente de la trama conociendo los próximos devenires amorosos entre Duncan y Jeannie.

Sin duda, lo destacable de la obra de McCarty es la intriga, entendiendo por intriga la estructuración de hechos que nos empuja a seguir leyendo. El highlander traicionado se estructura de tal manera que no es hasta el final del libro cuando alcanzamos a comprender la red de traición que se teje entorno a Duncan. McCarty tiene la capacidad de desviar la atención del lector del motivo clave que encierra la traición hacia Duncan. No nos da pistas hasta pasado diez capítulos, concretamente desde el capítulo 9 (no puedo contar en esta parte a qué me refiero) hasta el capítulo 19. Para ello se sirve de la problemática amorosa para tapar la realidad de la traición.

Continuando con el plano amoroso, El highlander traicionado es una novela magnífica en este sentido. Tiene todo lo que una lectora del subgénero desea leer. En la segunda parte, la que se corresponde con la historia pasada entre Jeannie y Duncan, podemos disfrutar de un amor pasional y sincero, que aunque con trabas, no le impiden estas a sus protagonistas disfrutar de su amor.

Podría, con total seguridad, seguir recreándome con larga y pausada tranquilidad, en lo hermoso que es el inicio de la historia de amor entre los dos protagonistas, sin embargo, no es mi intención caer en el patetismo. Simplemente apuntar a que la necesidad de McCarty en escribir una historia de amor más o menos rápida, porque no va a ser en El highlander traicionado el amor entre los dos el impedimento para que se dé la trama, si no las acciones ajenas a ellos dos. Es realmente una satisfación leer, de vez en cuando, una historia tan sincera y pasional. Me entenderéis si os digo que muchas veces nos cansa leer novelas en las que el tiempo de narración transcurre sin que los dos protagonistas se besen a penas una vez y cuyo motivo de distanciamiento/impedimento no sea otro más inverosímil que su orgullo. 

En cuanto  los protagonistas Ducan es el más varonil y apuesto de los tres varones de la trilogía. Siempre hay en una cabeza escritora un personaje más fácil de montar que los otros. Y a mi parecer le sucede esto a McCarty con Duncan. No digo que Jamie o Patrick no me transmitieran en su momento ese ardor típico, sino que Duncan los sobrepasa considerablemente.

De Jeannie me gusta su ingenuidad juvenil, su capacidad de entregarse al amor y su dureza cuando la crudeza de la vida se impone a su idílico amor. Ambos casan muy bien en sus caracteres y no se hacen pesados los impedimentos que dificultan el desenlace.

Es poco, sin embargo, lo que tengo que decir sobre la tensión sexual entre los amantes y su pasión. Quien lee a McCarty sabe de sobra a qué me refiero, nos facilita mucho la imaginación y es minuciosa en los detalles que describen las sensaciones.

Atendiendo ahora al tipo de narrador no quisiera repetirme en exceso, ya se sabe que McCarty utiliza un narrador omnisciente focalizado alternativamente en los protagonistas. Narrador que describe las sensaciones de los amantes simultáneamente en los encuentros amorosos. Como no quiero repetirme, os remito a mi reseña de El highlander desterrado donde lo explico al detalle.

Ahora bien, es reprochable que la autora forje una trama cuyos impedimentos o diferencias son insalvables a la hora de que los protagonistas terminen juntos, y que rápidamente, se salven sin mayores discusiones. Nos tiene en tensión largo rato y en a penas dos páginas se soluciona lo que antes no podía solucionarse. Entiendo que es difícil construir una trama compleja, pero es que todos los personajes salgan ilesos (menos uno, uno que se nos incita a detestar desde el principio) de la complejidad.

Concluyendo la primera parte de mi crítica, es totalmente recomendable leer a McCarty y es totalmente recomenzable leer El highlander traicionado, pues hacía mucho tiempo (y sí, recurro a lo personal) que no me emocionada tanto con un libro.



ATENCIÓN: SPOILERS – Si no has leído el libro no te recomiendo que continúes la lectura del post porque voy de desvelar datos sobre el final del libro.

Quiero en esta segunda parte, en la que puedo permitirme spoilear, ser más minuciosa en los ejemplos. Primeramente, comencé arriba hablándoos del tiempo del relato. En la primera parte se narra la vida de Jeannie diez años después de que Duncan se hubiera marchado a Irlanda, convirtiéndose en mercenario; en la seguda parte, se narra desde que Jeannie conoce a Duncan en el baile hasta que él se ve obligado a abandonarla; y en la tercera parte volviendo al presente se resuelve la traición. Para ello se sirve McCarty de tres elementos: un mapa perdido - una nota de Jeannie - el compromiso entre Jeannie y Duncan. Son estos tres elementos los que facilitan la culpabilidad de Duncan, que es un bastardo.

El culpable de la acusación de Duncan es su hermano y heredero aún legítimo, Colin. Personaje que McCarty nos incita a odiar desde el principio de la trilogía. Es Colin quien celoso de Duncan quiere casarse con Jeannie a pesar de saber que su hermano está enamorado de ella. Es la necesidad de Colin en todo momento de creerse mejor que su hermano. Un hermano que ha nacido para ser líder pues su padre aunque lo afirma como bastardo lo trata de la misma forma que a sus hermanos legítimos.

Pensamos que el padre lo trata por igual porque es un buen hombre, pero no es solo eso, si no que Duncan no es ilegítimo. Su padre se casó con Anna MacDonald y fue la enemistad entre clanes lo que obligó a que se mantuviera en secreto la boda. Duncan, es legítimo y es por derecho el jefe del clan. A propósito con la problemática de sucesión, es Niall Lamont quien le facilita el liderazgo del clan a Duncan matando a Colin. No nos olvidemos que fue Colin quien violó a Annie, amada de Niall (hermano de Caitrina Lamont - La fuerza del highlander) y hermana de Patrick MacGregor (El highlander deterrado). Cerrándose la trilogía y el problema.

Arriba comenté que McCarty desvía la atención del motivo clave de la traición durante diez capítulos. En el capítulo 9 muere el padre de Duncan y sus últimas palabras son que busque a su madre. No es hasta el capítulo 19 cuando Jeannie ya siendo consciente de que su amor por Duncan nunca ha muerto, se siente preparada para pregunatrle sobre su vida personal, en concreto sobre su madre.

Quizás sea un poco lioso, mi única intención es demostrar brevemente la genialidad de la autora en la obra. No quiero alargarme en demasía pues no quiero agotaros.
           
Es cierto que McCarty monta muy bien la trama, pero lo que comentaba arriba y que viene a colación con lo último, quizás que todo se resuelva sin más complicaciones me produce un raro sabor de boca. Soy consciente de que la rapidez en el desenlace es típica del género pero igual que me pasa con el tópico de madre muerta-ausente, no consigo adaptarme. También, atendiendo a motivos característicos del género, no me importaría saborear algo más la felicidad del desenlace. Simplemente concluye el libro con una boda descrita brevemente y con las palabras de amor entre los dos.

Por último, cuando apuntaba al plano amoroso, en la página 60 ya Duncan se sabe enamorado de Jeannie. El encuentro erótico sucede deprisa también, exactamente, en el capítulo 4. Me gusta que no se mantengan cuerdos pues el amor no entiende de decoro. Ambos se entregan seguros de sí y capaces de vencer cualquier obstáculo. Y la guinda del pastel y del melodrama (recordad que amo el melodrama y que para mí no tiene connotaciones negativas siempre y cuando no sobrepase la línea del morbo barato), es que Duncan la abandona creyéndola traidora cuando ella se entera de que está embarazada. Tienen que pasar diez años para que Duncan vuelva a ver a su hijo.

El highlander traicionado cumple todos los requisitos para ser considerada una obra sobresaliente y totalmente recomendable. Si tengo que elegir uno de los tres libros de la saga, sin dudarlo, elegiría este. Aunque, es necesario admitir, que este bebe de los anteriores pues McCarty cierra el ciclo con él.

Espero que os haya gustado la crítica de la semana y espero vuestros comentarios. Si os ha gustado comprtid y no os olvidéis de seguirme.


            Os besa, mucho,
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