sábado, 5 de diciembre de 2015

Honor y pasión - Julie Garwood


''–Este color es más castaño que rojo, Duncan –le dijo—. Sin duda hasta tú tienes que ser capaz de verlo''. Página 398.

Antes de empezar la reseña quisiera pediros disculpas por mi informalidad. Va a cumplirse este domingo una semana desde que dije que iba a reseñar este libro, pero me ha sido imposible concluir con la tarea antes. Si conocéis el mundo universitario sabréis que se acercan fechas claves e importantes en el calendario del alumnado: las fechas de los trabajos se van cerrando y los exámenes están cerca, por lo que mi tiempo es escaso. No quiero que penséis que el blog no es mi prioridad, saco tiempo de donde no lo hay aunque hay veces que ni me sobra. No puedo más que admitir que me veo obligada a alterar mis plazos de subida de nuevas entradas, desde luego que serán entradas regulares, no en los mismos días semanales que tenía por costumbre pero sí asiduamente, no entra en mis planes abandonar el blog.

Sin más demora: comienzo.

Cuando estoy agobiada prefiero acudir al estante donde apilo mis libros favoritos y releer algo que seguro me va a gustar, motivo por el cual elegí Honor y pasión (Honor's Splendour) de JulieGarwood. Fue en marzo del 2009 cuando lo leí y me dejó una reconfortante sensación en el ánimo, el pellizco que se nos coge en el estómago cuando leemos algo que nos emociona y nos hace disfrutar. Volví a él buscando la misma sensación y a pesar de no obtenerla continua aún en el estante de los favoritos.

Fue registrado por primera vez en 1989 a nombre de Garwood, publicado en 1991 y Random House Mondadori S. A. adquirió sus derechos en 2006, ya sabemos que ahora es Penguin Random House Grupo Editorial.

En 2006 compró RBA los derechos para publicarlos como un coleccionable y fue la colección lo que yo compré. El traductor es Albert Solé, por lo menos es de lo que tengo constancia , sin embargo, la traducción de este ejemplar deja mucho que desear e incluso el editor/a del mismo no ha revisado exhaustivamente el manuscrito porque hay problemas gramaticales y de conjugación verbal así como muchas erratas en los guiones y en las palabras. Es verdad que es un ejemplar económico,no obstante eso no exime tales errores, soy maniática en el acabado, sé que no nos encontramos en los mejores tiempos de las editoriales pero el ejemplar fue publicado antes del inicio de la crisis.

A propósito de la crisis, el libro es grueso en comparación con los ejemplares que se publican actualmente, además la narración no se condensa exclusivamente en la intriga de la trama sino que a menudo se recrea en pasajes románticos, en descripciones minuciosas de los sentimientos de los personajes o en detalles cotidianos de todos ellos. Sin duda ahora escasean libros de tales características porque la presión económica y de mercado pasa por alto la especificidad artística y narrativa de los libros y lo único que se desea es la venta masiva, sobre todo en un género hecho para grandes multitudes. Es agradable leer de nuevo un libro con largas descripciones y largos diálogos que, efectivamente, son suprimirles si nos queremos centrar en la acción pero, a su vez, no son innecesarios pues existen lectoras (entre ellas yo) que admiran tramas más amplias de lo necesario para crear un clímax completo y perfecto.

Nuestra dama se llama Madelyne y nuestro apuesto caballero, nunca mejor dicho ya que la novela se ambienta en plana Edad Media concretamente en 1099, se llama Duncan de Wexton, o el Lobo. Quizás no sean personajes muy complejos, son personajes típicos del género. Ella una dama recatada y educada de la época, y él un caballero frío y calculador que no se deja intimidar por nadie. Ella llega desbaratándole su mundo y él desbaratándole a ella su mundo. Aún así, ya he dicho en repetidas ocasiones que adoro las novelas típicas y con un melodrama con sentido. Durante años Madelyne ha recibido malos tratos por parte de su hermano; durante años él se ha visto obligado a regir con sensatez y honor su feudo.

Sin duda Garwood ha permanecido más o menos fiel a las convenciones de la época, de hecho Duncan es bastante machista en su condición, en el sentido de que cree que la mujer es un ser inferior al hombre y es la misión del hombre protegerla. No me gusta utilizar la palabra machista porque no es aplicable a la época en la que está ambientada el libro, era otro tipo de sociedad, una sociedad teocrática con unos ideales no análogos a los actuales. Del mismo modo que Garwood se mantiene fiel a la época cuando describe que el gran salón de los Wexton no está limpio y que comen como animales (menos Duncan que cena solo), no creo que esto sea un spoiler. También se aprecia cuando las sirvientas confiesan que Madelyne se ducha demasiado. Junto con que para hacer de Madelyne una mujer versada se argumenta que ha sido criada por un cura conocedor de la Antigüedad.

Me parece importante haber puntualizado lo referente al machismo (ténganse en cuenta las connotaciones anteriores que hay que aplicarle al término) porque una novata en el género o una mujer no adulta puede idealizar una relación de su vida real y proyectar en sus ideales algo similar a lo descrito aquí. En cierto modo el imaginario colectivo está construido por referentes culturales. No piensen que mis planteamientos son descabellados me he topado muchas veces con mujeres que buscan relaciones idealizadas pero hay que saber separar la ficción de la realidad (a mi mente acuden muchos pensamientos posmodernos, lo siento, es una broma íntima relativa a la imposibilidad de separar la ficción de la no ficción o la pseudoficción).

En referencia a los no aciertos de la autora, me gustaría señalar que hay veces en que las argumentaciones de Madelyne no son verosímiles, argumentaciones que trataré en la parte de spoilers. Junto con conjugaciones erróneas verbales, eso sí, no creo que se deban atribuir a ella porque trabajo con una traducción, ya lo comentaba antes.

Por lo demás, es un libro erótico con muchas descripciones del acto sexual, no las limitadas que nos solemos encontrar en libros actuales y Garwood, además, va incluyendo motivos en la intriga que a priori no son relevantes pero que en desenlace llegan a ser fundamentales.

Dentro del subgénero histórico es muy recomendable su lectura y si sientes predilección por obras arquetípicas como yo, esta es una de ellas. Hasta aquí puedo continuar sin desvelar datos relevantes.



ATENCIÓN: SPOILERS– Si no has leído el libro no te recomiendo que continúes la lectura del post porque voy de desvelar datos sobre el final del libro.

En la segunda parte referente a los spoilers, podemos apreciar en diversas páginas y de manera recurrente la creencia de Duncan sobre que las mujeres son débiles con respecto a los hombres, por ejemplo en las página 243: ''Madelyne no se daba cuenta de hasta qué punto el hecho de que fuese tan impulsiva siempre estaba exponiéndola a un peligro tras otro''; o en la página 34 ''Para no ser más que una mujer, Madelyne sabía controlarse con asombrosa habilidad''.

La inverosimilitud argumentativa de Madelyne reside en que Duncan durante la estancia de ella en su fortaleza ha estado durmiendo con ella todos los días y ella supuestamente como tiene un sueño profundo nunca se ha percatado de su compañía. Todos en el castillo piensan que ella ha sido mancillada y ella lo niega porque ha dormido sola. No es creíble que no se haya dado cuenta de que duerme acompañada. Del mismo modo en que no es creíble cómo ambos se dan cuenta del amor que sienten hacia el otro.

También en lo referente a la primera vez que ambos mantienen relaciones, es cierto que a Garwood le gustan las descripciones extensas y yo como lectora lo agradezco pero hay veces en que el alargamiento de la descripción erótica incluyendo pensamientos éticos o ajenos al acto no son aconsejables. Parece que se quiere alargar lo que no se puede.

Como aciertos narrativos y constructivos tenemos en las páginas 244 y 245 una secuencia de acontecimientos que han tenido lugar en una semana sobre los cambios de las emociones que se han dado en Duncan que se pueden leer de forma literal o de forma alegórica, más bien, yo me decantaría por la segunda forma, ya que él describe que cada día de la semana un motivo lo empujó a seguir unido a Madelyne pero si lo aplicamos a la narración es el proceso que ha vivido el personaje para enamorarse de ella a lo largo del libro.

Por último es sensato reconocer que Garwood varía mucho los tiempos verbales y la temporalidad de su relato, acción que complejiza la obra y le da calidad.

Sin más anotaciones y con ganas de que me comentéis vuestras impresiones: os besa,



Image and video hosting by TinyPic Follow my blog with Bloglovin