lunes, 14 de noviembre de 2016

Pasa la noche conmigo - Megan Maxwell

''P.D. El amor no es lo que deseamos sentir, sino lo que sentimos sin querer'' (Maxwell 2016: 477).
''Sin embargo, por justicia a otras autoras nóveles a las que he reseñado en sintonía con mis valores artísticos y literarios debo seguir erguida en mis principios, de frente aunque sea contra el mundo''. 
Otra vez me encuentro en una tesitura complicada; otra vez me debato entre mis principios y lo que me vendría bien; otra vez me abrumo ante la posibilidad de resignarme, de someterme; otra vez pesa más que me podáis creer contraria al género. Sin embargo, por justicia a otras autoras nóveles a las que he reseñado en sintonía con mis valores artísticos y literarios debo seguir erguida en mis principios, de frente aunque sea contra el mundo. De verdad, me he planteado hacer una crítica lisojera en busca de aceptación en las redes sociales, en busca de la difusión de mi blog por el enorme club de fans (guerreras y guerreros) que hacen que la autora sea la máxima exponente del género a nivel nacional… Iba a traicionarme echando por tierra, incluso, mi esfuerzo personal que vosotras no veis y está detrás de todo esto: mi estudio teórico sobre la Novela Sentimental.
No voy a justificarme más para acabar diciendo que Pasa la noche conmigo ha sido todo un fraude[...].

No voy a justificarme más para acabar diciendo que Pasa la noche conmigo ha sido todo un fraude, toda una decepción sumada a mi larga lista de decepciones. De verdad, podría ir a lo seguro, a lo que realmente me gusta dentro del género para así hacer reseñas agradables, mas, no es ese mi deseo pues quiero proporcionaros una visión amplia del género, sobre todo, a nivel nacional.
Narrada en tercera persona por un narrador omnisciente no focalizado, cuenta la historia sentimental y erótica de Lola y del apuesto brasileño Dennis. La elección del narrador sin duda ha sido un acierto por parte de Maxwell, este tipo de narrador es el característico del género y es fácil construir una narración a partir de él sin cometer errores.
Continuando con características propias del género aparece el tópico de la madre muerta/ausente pues la madre (en este caso adoptiva) que le podría brindar a Lola consejo padece alzheimer mientras que su madre biológica es la fuente de muchos de sus problemas.
Otras cosa curiosa es que hay dentro del texto alusiones a la realidad, lo que vendría siendo la existencia de un nivel metatextual. Lo podemos encontrar en las páginas 54 y 55 donde la autora da a entender que los personajes están leyendo alguna de sus obras, o más adelante (perdí la referencia de la página) cuando Dennis le dice a Lola que es toda una guerrera.
Por lo demás la trama flojísima, no consigue mantener al lector pegado al libro. Como lectora, he pasado por un proceso arduo obligándome a continuar con la lectura. Hasta la página 330 la trama no fluje para el lector. Los personajes son planísimos a penas se utilizan adjetivos descriptivos diferentes de los comúnmente usados, tanto para describir a Dennis como a Lola, Maxwell recurre a lo mismo, trillando la descripción has tal punto de tener la obligación (otra vez) de hacer un sobresfuerzo para imaginarme a Dennis todo lo apuesto que debería ser.
Gramatilcalmente existen numerosos errores en la reflexividad de los verbos, por ejemplo, mala colocación de pronombres junto con un uso abusivo de las ''y''. En vez de utilizar otras conjunciones, gerundios o simplemente comas para evitar el uso de la ''y''. Para Maxwell no existe otra forma de unión entre las proposiciones más allá de la ''y''. Por ejemplo:
''[...]Encantada con ello, agudizaba su pericia y, moviendo la boca y la lengua por aquella dulce y dura intimidad, disfrutó al verlo jadear, temblar y soltar algún que otro gruñido varonil'' (2016: 245).

De esta manera se suceden las ies por doquier. Junto con la infinita repetición de la estructura de abajo en los diálogos:
''Dennis sonrió y, dejando las copas sobre la mesilla, se sentó en la cama y miró la noticia que aquélla señalaba. / -No, no tenía ni idea'' (2016: 264).

¿Dónde encajamos Pasa la noche conmigo?¿Es novela sentimental o novela erótica? Yo hablaría de novela sentimental con alto contenido erótico pues el móvil de la narración es la búsqueda de la unión amorosa entre Lola y Dennis. A pesar de la editorial (institución vendida al beneficio) la venda como erótica.
En este pequeño dilema denominatorio, Maxwell no nos aclara nada con su libro. Maxwell no es buena describiendo, no se recrea en los detalles mundanos, no utiliza imágenes destinadas a la consolidación en nuestra imaginación de la escena descrita. Me atrevería a decir que ¡ni una metáfora! La cuestión de género perdería peso si alguna de las partes, la sentimental o la erótica, estuvieran bien armadas. Al final, me veía seleccionando las partes erótica para no leerlas.
 Intento construir no destruir.

Sinceramente, no deseo ahondar más en los aspectos negativos, están justificados y se entienden a la perfección. Intento construir no destruir.
Por último me detengo en la parte sociológica de Pasa la noche conmigo, sin duda, lo único que mereció la pena. Maxwell dibuja, en general, a las mujeres con personalidad arrolladora, todas viven su sexualidad abiertamente. Por ejemplo, Lola es capaz de asumir y cumplir sus fantasías eróticas. Si la novelística de Maxwell sirve para romper tabúes, para destruir estigmas sociales, para mí, las debilidades, las partes muy cuestionables de la misma, la baja calidad de su pluma…, quedarían olvidadas. Si los libros de Maxwell ayudan a las mujeres a experimentar en su sexualidad, no quedándose en lo ficcional, sin duda, su trabajo hace mucho bien.
De hecho, en una charla dada por Valèrie Tasso en la Librería Luces de Málaga sobre otra novela ''erótica'' muy famosa , afirmó la experta, basándose en su estudio de campo, que las fantasías sexuales de las mujeres en relaciones heterosexuales eran de posesión y bastante agresivas. Nada relacionado con lo creído socialmente.
Sobre esa misma novela, me acusaron de elitista por no considerar géneros menores fuera del ámbito académico. ''¡No todo debe ser teoría literaria! Yo quiero un libro para leer en la playa sin perderme, para leer medio dormida después de llegar de trabajar'', me dijo una amiga Sí, de ahí evasiones.com donde se lee implícitamente las diversas funciones de la literatura. Una prosa sencilla no es sinónimo de no trabajada. Esto es un negocio: lo que vende es lo que vale. Permíntanme decirle señoritas que no todo vale, es este ''todo vale'' el lastre del género.
Os besa, sin prometeros (todavía) reseñas más aduladoras,



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*Edición manejada: Maxwell, M. Pasa la noche conmigo, Esencia, 2016.

domingo, 30 de octubre de 2016

El silencio de los dos - Corín Tellado


''¡Ay, no! No leáis este libro. Es muy duro hacer una recomendación de tal envergadura [...]''
''El saludo era sereno, aunque bien se apreciaba una íntima vibración negativa en el fondo de aquel arpegio de voz que pretendía, al parecer, ser armonioso y no lo conseguía'', página (Tellado 2005: 187).
¡Ay, no! No leáis este libro. Es muy duro hacer una recomendación de tal envergadura, nunca he sentido tan nítidamente la aversión, nunca supe tan claramente que un libro debía (debe) quedar en el olvido, anclado a su tiempo para que no sustente una ideología anacrónica, para que no adoctrine nunca más a mujeres sin bagaje cultural cuyo imaginario colectivo nace de novelas como esta.
Apología antiabortista incluso si hay violación (es un spoiler pero me da igual, ojalá no se lea), férreo doctrinaje del machismo, del capitalismo (no me molesta tanto este porque es normal dentro de la novela sentimental)... Vale, en general la novela sentimental sustenta estas ideologías pero no a un nivel tan descarado, tan ''de abuelas'... De acuerdo, escritora franquista (desconozco si era afín al régimen, simplemente uso el término para designar el contexto histórico en el que escribía), escritora que pasaba la censura (aunque esta novela sea del 1984), mujer en una sociedad que las oprimía... Mucho mérito tenía Tellado por poder vivir de lo que escribía.
''Ojalá -pensaba- que todo lo que estoy sufriendo no destruya a mi hijo, porque, sea de quien sea, yo lo deseo'', (2005: 194).
Me da mucha pena porque la tenía idealizada como la madre de la novela sentimental española. 
Sinceramente, me da mucha pena. Me da mucha pena porque la tenía idealizada como la madre de la novela sentimental española. Supongo que no será la última novela que lea pues necesito hacer trabajo de campo con su obra pero vosotras que leéis por evasión, olvidaos de ella, no la compréis e id a otras novelas, a otras autoras.
Ni siquiera la calidad de la escritura es buena, gramaticalmente hay mil fallos, mil erratas, continua repetición de adjetivos, de ideas, de información... Las lectoras no somos tontas comprendemos lo leído, no hace falta que cada vez que entre en la narración el padre de Matt (protagonista femenina), Mel, se narre que tiene 55 años. Falta de riqueza en los adjetivos descriptivos, ausencia de descripción, los monólogos interiores son pobrísimos, repetitivos, pesados...
Me enfada muchísimo la banalización que hace Tellado de la violación [...].
El argumento es que Matt se ha quedado embarazada pero su marido Adam sabe que él es estéril, por lo cual nunca podría dejar embarazada a su mujer. Ella niega el adulterio porque es cierto, nunca se ha acostado con consentimiento con otro hombre, su hijo es fruto de su violación en su tienda de antigüedades. Me enfada muchísimo la banalización que hace Tellado de la violación, por ejemplo:
''Pero cuando mi marido regresó ni Martin ni Molly se hallaban en Charleston, ni yo tenía deseo alguno de remover algo que ya carecía de importancia, porque el amor de Adam, a su regreso, me compensó con creces de aquella terrible tragedia'' (2005: 158).
La tensión de la trama es el malentendido entre ambos porque ella se niega a decirle lo que le pasó y él se niega a decirle que es estéril porque Matt podría dar por nulo el matrimonio.
''[...]Para ella, fuera de la violación o fuera de su marido, siempre, ¡siempre!, sería de su marido'', (2005: 183).
Pensaba en una novelística diferente, sentimental sí, pero realista en la representación de la España contemporánea a Tellado. Sin duda un fraude.
Creo que no merece la pena seguir con la reseña porque solo tengo apuntados fallos. De hecho, pensaba que ella ambientaba sus novelas en España y lo que hace es tomar el imaginario americano idealizado del cine hollywoodense para escenificar sus tramas. Pensaba en una novelística diferente, sentimental sí, pero realista en la representación de la España contemporánea a Tellado. Sin duda un fraude.
Como aprendiz de crítica literaria, como literatita, como investigadora de la novela sentimental, volveré a Tellado. Pero vosotras, almas cándidas, borradla de vuestra mente.
Os recuerdo que quedan pocos días para la finalización del concurso, así que si aún no habéis participado, daos prisa.
La edición que he manejado es de Suma de Letras del 2005 aunque la primera edición del libro es del 1984.

            Os besa con mucho amor, 
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martes, 4 de octubre de 2016

¡Feliz cumpleaños!


Un año es mucho tiempo y muy poco tiempo a la vez. En la vida de un blog es poco tiempo debido a la saturación de información que implica el mundo digital, es decir, hacerte visible como bloguera, tener más o menos unas seguidoras interactivas, conseguir una repercusión (ni grande ni pequeña, simplemente saber que tu esfuerzo diario merece la pena) es prácticamente imposible en un año. Quizás con formación, para nada gratis, se llega más lejos. Evidentemente no estoy criticando el coste de la formación ya que soy defensora de que los conocimientos tengan un precio para que el formador pueda subsistir.
Es mucho tiempo si me centro en mi evolución personal con respecto al blog, en los virajes, en... ¿cómo decirlo? Sí, por qué no, en la pérdida de la motivación. Abrí evasiones.com con el único propósito de ofrecer una crítica rigurosa cercana a la crítica académica sobre la novela sentimental. Género completamente comercial, sometido a las órdenes del capital cuyo único propósito es el beneficio.

Mi sensación es la de sentirme en territorio de nadie. De nadie porque a las editoriales (entendiendo editoriales como mecanismo comercial) no les interesa la calidad, porque la mayoría de las lectoras no tienen un bagaje cultural amplio y detestan leer críticas extensas (no creo que sean difíciles de comprender) y porque las autoras, ya sea por falta de tiempo, ya sea por desconocimiento literario, piensan que escriben bien y son un desastre. Centrándome a nivel de España, a penas una, quizás dos de las autoras trabajadas merecen la pena. Y ya si hablamos de feminismo relacionado con la repetición de patrones patriarcales...
La esencia de la novela sentimental es el idealismo, un idealismo que no tiene que ser intrínseco a la mala calidad. Tampoco las claras acotaciones del género deben ser motivo de devaluación del mismo y parece que no se ve. La novela sentimental está en un plano de marginación preocupante por dos razones: por ser comercial y por ser de mujeres.
No es mi deseo ofrecer una visión decadente de la novela sentimental. En general estoy contenta con el resultado obtenido en un año. La crítica y la novela sentimental son mis pasiones, llevar evasiones.com es vocacional si no, no podría llevarlo, nada más la reseña me ocupa entre 3 - 4 horas sin contar las horas de lectura y anotaciones.
Me alegra ver la buena disposición de las autoras frente a las críticas, sobre todo, si son nóveles, mientras las consolidadas dan retuit si has engrandecido su novela, si consideras su escritura deplorable estás perdida. Perdida si deseas ser conocida como blogger. En este mundo es más fácil ascender alabando..., siendo suave.
Sí, ya sé, hay blog dedicados a las ''malas'' obras con mucha repercusión, mas no deseo caer en ninguno de los extremos, quiero hacer una crítica rigurosa donde lo comentado tenga fundamento, donde lo comentado no caiga en el morbo.
En este género hay muchas ganas, las escritoras se dejan el corazón en sus novelas, de mejor o peor calidad, todas se dejan la piel, de ahí el dolor de la crítica. Como dice Marta Sanz, autora de Farándula, las críticas duelen porque al escribir te dejas la piel, te desnudas (cita adaptada). Sin embargo, este hecho me enternece a la vez y veo luz a lo lejos de túnel (qué metáfora más manida). Solamente están perdidas, alejadas del mundo académico que, por su parte, las aborrece. Alejadas de la crítica feminista que las victimiza.
Así que yo, hace un año, me propuse ser el nexo de unos y de otros, me propuse ir más allá de ''es muy bonito el libro'' o ''los personajes son taaaaan lindos''. Yo, hace un año, me propuse la articulación de dos esferas antagónicas. Yo, hace un año, me propuse llegar a un entendimiento, demostrar que realmente había calidad.
¿He fracasado?, definitivamente no. Es el primer año de evasiones.com , es el primero de muchos.

            Gracias por el apoyo.
            Os besa y os apretuja
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domingo, 11 de septiembre de 2016

Lágrimas Negras - Nieves Hidalgo (Los Gresham III)

‘’ ¿Cómo decirle que se había sentido como si fuesen a arrancarle el alma, que la vida se le quedaría vacía sin él? ’’ (Página 237).
Últimamente, me estrello contra los libros. Es decir, encontré este por casualidad en la sección de libros de una gran superficie. (No digo nombres hasta que no me patrocinen, nótese mi guasa). Allí estaba él en un gran cajón con muchos alrededor y mis únicos criterios de selección fueron la nacionalidad de la autora y el año de la primera edición, 2014. Básicamente quería un libro nacional además de reciente. Tampoco supe que Lágrimas negras es el tercer volumen de la trilogía Los Gresham, al no especificarlo en la portado pensé que sería el primero. Aunque no es relevante en la trama que no hayas leído los anteriores, evidentemente te pierdes guiños pero cuando las autoras de novela sentimental escriben una saga suelen procurar que sus libros puedan leerse independientemente los unos de los otros. Es una característica definitoria del género, la cual, en ocasiones, alabo o detesto. La edición manejada pertenece a mi ''querida'' Esencia.
Lágrimas negras es una simbiosis entre novela sentimental y novela negra donde sus protagonistas (Thara Bannion y James Gresham) llegan a conocerse a través de la investigación de unos asesinatos en serie. Si queréis más información pinchad aquí.
El narrador es omnisciente en tercera persona casi focalizado. Casi porque es muy difícil mantener el punto de vista de un personaje desde la tercera persona sin que se crucen las impresiones del otro. La intención de Hidalgo es esa, lo podemos apreciar en sus dobles saltos de página los cuales, indican cambios de perspectivas, sin embargo, en repetidas ocasiones no lo consigue.
En cuanto a los personajes son profundamente arquetípicos y dados a los clichés. Además de planos y aburridos. Si sois asiduas a evasiones, sabréis que no censuro personajes arquetípicos, suelo aplaudirlos puesto que la comercialidad del género y su recurrencia por parte de las lectoras, requieren de ellos. Por lo tanto, simplemente, es un dato más que decir. Su tara: son aburridos. A ver, es aplaudible poner trabas entre ellos para crear tensión narrativa hasta cierto punto. En este caso, la reticencia de Thara hacia James llega a cansar. Generalmente la estructura tensional es:
Los personajes se conocen poniéndose impedimentos entre ellos - solución de los obstáculos y declaración de sentimientos - tercero en discordia  - desenlace feliz. (Simplificado).
Quedarse en el primer estadio hasta la página 296 contando un total de 316, es cansino.
Por otro lado y en conexión con la problemática tensional, admito mi total desinterés por la novela negra, hecho que no excluye que haya estudiado y trabajado sobre ella. Un buen novelista de novela policíaca debe dejar las pistas ante los ojos del lector durante toda la trama y desvelar al final el nombre del asesino. En ese momento el lector encaja las pistas pudiendo hilar la trama criminal oculta hasta el desenlace. Hidalgo por su parte, deja leves pistas y evita narrar desde el asesino (solo dos veces), evita pasajes comprometedores centrados en la búsqueda de pruebas, evita describir pruebas demasiado comprometedoras... Lo ideal al terminar una novela sería decirnos: ¡he sido tonta puesto que la autora me ha dejado las pistas claramente y no he sido capaz de adivinar quién es el asesino!; no lo siguiente: ¡en mi vida lo hubiera adivinado porque las pistas nada se acercaban al asesino! Hidalgo se limita a contar con los hechos conocidos por Thara obviando a las lectoras, quienes carecemos de determinada información. Más la falta de juego sentimental.
Thara es fría como un témpano y los intentos de seducción de James no son novedosos. El tira y afloja de los amantes gusta mientras no se sobrepase la línea de lo cargante. A nosotras nos gusta un caramelo y un enredo. También hay ausencia de parte erótica hecho no criticable puesto que es una novela sentimental, es decir, el móvil actancial es el amor y no el sexo. Me cito: ''A nosotras nos gusta un caramelo [...] ‘‘.
Por último, refiriéndome al estilo ¡me fastidia mucho cuando la autora es floja en la trama y con los personajes y, a su vez, es muy buena con la pluma! ¿Por qué no encuentro la combinación perfecta? La pluma de Hidalgo se esfuerza por el lenguaje, por el estilo. En ella se aúnan la delicadeza junto con la concisión, sin tender a lo barroco que puede llegar a ser utilizar palabras ajenas al registro empleado. Mantiene un perfecto equilibrio, sin duda alabable. Es muy dada al uso de las metáforas donde manifiesta su peripecia pero, quizás, a mi me gustan más las descripciones detalladas con su metáfora final como guinda del pastel. Esto último es cuestión de gusto. Como última característica estilística, elogiar, también, la construcción de frases más o menos complejas que denotan maestría. Sin duda el punto fuerte de Hidalgo es su estilo del que muchas deberían tomar nota.

ATENCIÓN: SPOILERSSi no has leído el libro no te recomiendo que continúes la lectura del post porque voy de desvelar datos sobre el final del libro.


Ejemplos de lenguaje riguroso y de calidad:
''Se dejó llevar. Atrapada entre la pared y su cuerpo, Thara no consiguió esquivar sus labios, que imprimieron en el beso toda la carga erótica'' (página 88).
[...] ‘‘Gritó porque se le ponía la piel de gallina cuando lo hacía con aquella voz cadenciosa, de íntimos matices, que más que hablar sugería'' (página 136).
''Cuando él la soltó, Thara se apartó inmediatamente, roja como la grana sin poder disimular la zozobra que le habái provocado su atrevimiento'' (página 73).
Lo concerniente a las pistas escasas:
Tanto Thara como James suelen ir varias veces al lugar del crimen donde son muy vagas las pruebas. Menos la de un botón del asesino del cual Thara conoce la procedencia para evitar que lo adivinemos antes de tiempo.

Hasta aquí la reseña semanal. Recordaros que Evasiones cumple su primer año en breve. La semana próxima sabréis más.
Si te gustó comparte, comenta o salúdame. Y si no, también.

Os beso con mucho amor,
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martes, 26 de julio de 2016

Promesa audaz y Canción audaz - Jude Deveraux


Después de un tiempo de abandono obligado del blog vuelvo de la mano de Jude Deveraux (@judedeveraux1), autora que podemos considerar canónica dentro del género, escritora totalmente desconocida para mí. De hecho, ha sido muy curiosa la forma en la que la saga Montgomery me ha encontrado. 
Como lectora voraz de novelas sentimentales no suelo tener nada más que un filtro, un filtro que últimamente no cumplo debido a gajes del oficio; así que toda novela sentimental que llega a mis manos: la leo. Jude Deveraux me llegó a través de un divorcio donde la mujer había abandonado los libros en casa del marido una vez liberada de la carga y con un nuevo amor. El marido me trajo algunos, ''de tanto leer novelas de estas se marchó'', palabras textuales. Idílicamente me gusta creer que esta mujer guarda cierto parecido con Anna, con Emma, con Henriette... 
Dejando a un lado la anécdota, la saga Montgomery se publica por primera vez en los 80 aunque llegó a España más tarde, por el 2000. El libro que me regalaron fue Canción audaz (Velvet Song), el tercero de la saga teóricamente si obviamos la precuela, más o menos, que se llama The Black Lion. La editorial de Canción audaz (III) es de RBA, la traducción es llevada a cabo por Álex Lomónaco y la editorial de Promesa audaz (I) es Byblos Romántica corriendo la traducción a cargo de Edith Zilli. Para las que no sois asiduas a la lectura de mi blog deciros que la traducción desempeña un papel muy importante no sólo en la transmisión de la obra sino también en la formación de una determinada literatura. Como apunta Claudio Guillén en Entre lo uno y lo diverso acudiendo a Steiner: ''Toda lectura de un texto implica, según Steiner, la tentativa de comprender una lengua diferente a la propia, puesto que las significaciones, las alusiones, las tonalidades, los ritmos cambian inexorablemente y velozmente''. (Guillén 2005: 318).
La traducción de RBA es bastante mala al igual que la de Byblos, tened en cuenta que la calidad de la traducción va unida al presupuesto. Son estos libros baratos (entre cinco y diez euros) destinados a perpetuar el sistema editorial. Realmente debido a su baja calidad si son más caros no se comprarían. Evidentemente están plagados de erratas, errores de traducción y errores de adecuación gramatical.
Como ya sabéis, hago una crítica por libro pero por motivos variados leí primero un libro (Canción audaz) y a mitad del otro (Promesa audaz) me di cuenta de que hacer una crítica de cada uno sería repetirme. A diferencia de otras autoras, la obra de Deveraux es muy similar en su estructura, en su concepción. Los personajes son arquetípicos y en ella destaca su gusto por el melodrama, no asocio este melodrama con el que se entiende como género teatral del XVIII. No voy a definirlo porque dar una definición categórica implica un proceso de reflexión más distendido. Sin embargo, vagamente cuando hago referencia al melodrama me refiero a la recurrencia de hechos argumentales de corte excesivamente dramático que se resuelven de forma feliz. Hechos violentos, desgracias a priori insalvables, secuestros atroces, enfermedades que llevan al borde de la muerte... Como ocurre en las telenovelas hispanoamericanas para que tengáis un ejemplo cercano.


El gusto de Jude Deveraux por el melodrama me hizo fiel seguidora de sus novelas, de la Saga Montgomery en concreto.
El narrador es en tercera persona omnisciente no focalizado (no utilizo los términos de focalización como lo usa Genette), es decir, el narrador lo sabe todo de los personajes, sabe más que los personajes y se reserva hechos que desvela en el avance del tiempo para mantener la tensión de la intriga. Que no está focalizado quiere decir que no se centra solo en la visión de un personaje aunque sea desde atrás (Todorov), la plasmación de los pensamientos y acciones de los personajes no está delimitada sino que se entremezclan. El problema de este tipo de narración recae en que la autora debe estructurar claramente pues si no lo hace perdemos referencias y no sabemos cuál es el personaje que trata en cada momento. A Jude Deveraux le sucede, hay momentos en lo que las referencias se pierden.
Otro punto débil de Deveraux es el férreo machismo de sus obras. Machismo justificable si entendemos la contextualización de su obra, en la Edad Media. Mientras seamos conscientes de ello, no habrá ningún problema, solo me preocupáis las lectoras más jovencitas en la posible idealización de un amor tormentoso y la extrapolación a la realidad. El machismo es fundamental en Deveraux para la creación del melodrama. En la parte de los spoilers ahondaré en detalles.
Tampoco me gusta que los personajes femeninos fuertemente sexualizados, conocedoras del ámbito sexual, con capacidad para decidir sobre sus gustos amatorios sean arquetipos de mujeres de baja condición como sirvientas (Joan en ambas novelas) o mujeres perversas Alice Chatworth.
En general los personajes son planos, hay autoras más ahondadoras en la psicología de sus personajes, autoras que optan por una evolución sólida lejos de los clichés. Sin embargo, ya sabéis mi predilección por las obras fuertemente melodramáticas junto con el hecho de que Deveraux es rápida en los sucesos argumentativos, no suele demorarse mucho y le gusta mucho el diálogo. Eso sí, las descripciones eróticas son muy pobres. Evidentemente no es una novela erótica, mas los encuentros entre los amantes son rápidos con una narración poco distendida que no favorece la recreación y la emoción en las lectoras. Quizás es que he salido de Anna Karénina aunque lo dudo, otras autoras como Nicole Jordan se explayan más en los encuentros sensuales/sexuales.
No dudo en recomendar la obra de Deveraux como cabecera, de colocarla con las grandes (ya, sé que lo es) y de sentirme profundamente complacida con el descubrimiento de la misma.

ATENCIÓN: SPOILERS– Si no has leído el libro no te recomiendo que continúes la lectura del post porque voy de desvelar datos sobre el final del libro.


Cuando hablo del machismo en Deveraux me refiero a Gavin (protagonista masculino de Promesa audaz) quien llega a golpear a Judith (protagonista femenina) el día de su boda. Es cierto que después se arrepiente pero ella termina enamorándose de un hombre que la despreció tanto que le puso las manos encima. O Raine (nuestro hombre en Canción audaz) que castiga a cachetadas las insolencias de Alyx. O la continúa negación del poder femenino donde la mujer es inferior al hombre porque no posee las mismas cualidades. Vuelvo a matizar la contextualización histórica de las novelas, no habrá problema siempre que no se idealice. También son novelas de los 80, el panorama literario sentimental ha variado o  se ha disfrazado.

Espero que hayáis disfrutado de esta crítica en conjunto algo diferente de las anteriores. Recordaros que subo reseñas cada dos semanas los domingos.

Os beso con ganas y compartid si os ha gustado,
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domingo, 17 de abril de 2016

Un beso a oscuras - Anna Casanovas


''Ian nunca había visto a una mujer con menos ganas de seducirlo y jamás ninguna lo había seducido tanto'' (página 16).
Como dije en la entrada de mi página de Facebook (si no la conocías pincha aquí), decidí quedarme en territorio nacional y me negué a continuar leyendo la trilogía de Jennifer Probst por razones bastante obvias: las novelas continuadoras estarían en la misma tónica que la primera y es una colección que detesto por considerarla corrosiva para el género. No son esas novelas las que representan el género que defiendo.
Últimamente quedarme en territorio nacional no ha sido tampoco muy buena idea, motivo por el cual me decanté por Anna Casanovas, autora de bastante renombre en el panorama sentimental, de quien leí hace años Todo por tu amor y me gustó. Así que la consideraba una apuesta fiable. No me acordé de que había jurado y perjurado no leer nada más de Zafiro después de la decepción de Loles López, Ámame sin más, como veis soy de mente olvidadiza. Semanas después aquí me hallo con otro libro de Zafiro. Este sello publica en edición digital novelas cortas, esta en concreto consta de 89 páginas; ser capaz de condensar una buena historia en un número ilimitado de páginas es difícil, la autora debe conseguir mantener la intriga, desarrollar sólidamente la psicología de los personajes, hilvanar los sucesos argumentales adecuadamente para cerrar la historia con éxito.
Sin más dilación proceso al análisis crítico de Un beso a oscuras para ir poco a poco matizando mis anteriores nociones además de agregar las nuevas.
Un beso a oscuras tiene como protagonistas a Ian Harlow y a Olivia Roscoe. Él es un aristócrata mujeriego, muy preocupado por sus fábricas londinenses con sueños de emprender nuevos negocios en el otro lado del Atlántico; ella una mujer de fuertes convicciones, preocupada por la situación de las mujeres en una época donde escasean las oportunidades para ser autónomas. Evidentemente, es una novela ambientada en finales del XVIII, principios del XX, pertenece al subgénero de la novela sentimental cortesana.
Mediante estas breves descripciones es fácil acordar que son personajes arquetípicos, más ella que él, pues Ian nos desvela unos ideales que a priori nada tienen que ver con nuestros prejuicios. Fallaron en Ian mis artes adivinatorias. En la parte de los spoilers pongo ejemplos concretos.
Como novela sentimental arquetípica, Anna Casanovas utiliza un narrador omnisciente en tercera persona sin focalizar. A mí me gusta bastante dicho tipo de narrador, sin embargo, en su utilización dede haber precaución, es muy fácil mezclar las ópticas de los personajes, sus sentimientos, si la autora no es capaz de delimitar correctamente. En esta novela no puedo quejarme, Anna Casanovas lo logra bastante bien, son pocas las ocasiones donde mezcla las perspectivas. Tarea de una editora es corregir estos pequeños (en Casanovas) imperfectos pero tratándose de Esther Escoriza (@EEscoriza)... También hay erratas, de eso no nos libra nadie.
En lo concerniente a la tensión argumental Casanovas es buena, culmina todos los capítulos en alza sirviéndose de frases maestras y bien trazadas que no te dejan indiferente.
Las lectoras asiduas al blog, sabéis de mi esfuerzo por reivindicar el papel de la mujer con deseo sexual reconocido abiertamente en la novela sentimental, tratando de desmontar la cosificación de la mujer. Cosificación de la que se deriva la presión a la que se ven sometidos los hombres en terreno sexual, Casanovas saca a relucir el tema indirectamente en uno de los capítulos.
Por lo general, la novela corta es legible, su lectura ha sido amena a grandes rasgos. La poca extensión le dificultaba a Casanovas un desarrollo más amplio de las partes descriptivas pero no ha tenido ningún inconveniente en hacerlo correctamente.
Debido a su corta extensión los núcleos narrativos no se extienden en exceso, la lectura no se ha ralentizado hasta hacerse pesada y yo lo he agradecido. El único punto en contra es que a pesar de ser una novela bien armada, con personajes bien montados y una historia más o menos conmovedora, entraría en el estante de las que ''ni fu, ni fa''. Lectura de evasión, un ratito en la playa y tu cabeza la olvida enseguida.


ATENCIÓN: SPOILERS– Si no has leído el libro no te recomiendo que continúes la lectura del post porque voy de desvelar datos sobre el final del libro.

Ian no es el típico mujeriego porque reconoce abiertamente la existencia del amor. Lo único que le frena es no sentirse preparado para entregarse a Olivia. En este aspecto difiere el personaje creado por Casanovas del mujeriego aristócrata quien niega la existencia del amor como una fuerza poderosa.
Volviendo al tema de la presión sexual masculina, es que la autora en el capítulo 7, hace que Ian se cuestione si estará a la altura de una mujer como Olivia, aunque lo que le impone de Olivia es que está enamorado y no que sea una mujer exuberante.
Son pocos los spoilers de esta semana ya que la novela es bastante corta. 

Nos vemos dentro de dos semanas y espero con ganas vuestros comentarios, o saludos, o enfados, o lo que se os ocurra queridas.
            Os besa con ímpetu,

            
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domingo, 13 de marzo de 2016

Matrimonio por contrato - Jennifer Probst


Aquí estoy de vuelta, como es costumbre, cada dos domingos. Hoy os traigo una novela del otro lado del charco, registrada en 2012 y publicada en España en 2014 por Plaza & Janés, año en el que justamente la leí por primera vez. El título original es The Marriage Bargain, traducción hecha por Ana Isabel Domínguez Palomo y María del Mar Rodríguez Barrena. Si sois asiduas a Evasionessabréis la importancia que le doy a las traducciones, si no pinchad aquí. Sin entrar en toda la teoría literaria existente sobre los problemas que genera la traducción, quiero recordaros que la mayoría de las veces los giros propios del idioma de origen se pierden además de la riqueza inherente de cada lengua. A pesar de esta pérdida idiomática, estoy segura de que no guarda relación ninguna con la simpleza de la novela. En mis últimas reseñas he sido bastante dura con los descuidos gramaticales, con la falta de descripciones, con la ausencia de diálogos morales internos entre los personajes, con la pobreza de nexos, con los personajes planos… Una larga lista que podría seguir completando. Dado que últimamente había estado reseñando a escritoras de la península, escritoras nóveles o poco conocidas, decidí elegir la novela de Jennifer Probst como claro ejemplo de novela con cierta repercusión y cancerígena para el género.
Cuando acudí a la librería se me presentó la misma como un superventas (best seller) internacional que había escalado rápidamente en la lista de los más vendidos y toda la publicidad típica que queráis imaginar hecha a medida para una novela de este ''calibre''. Inlcuso con la portada a la moda desde la aparición de Crepúsculo diez años atrás. Debería de haber desconfiado de la portada…
Ni mucho menos pienso encontrar un clásico o una obra de gran complejidad formal dentro de la novela sentimental (que las hay), obviamente las asiduas al género somos sabedoras de las funciones evasivas del mismo. Sin embargo, detesto la venta mediante la mentira, la escritura rápida y fácil, claramente dedicada al consumo masivo.
La temática de la trama no me desagrada, me gustan bastante los melodramas y las tramas típicas caracterizadoras del género. Jennifer nos presenta a una mujer llamada Alexa quien necesita dinero líquido para poder salvar la casa de sus padres del embargo. Por otro lado tenemos a un apuesto hombre llamado Nick Ryan, amigo de Alexa de la infancia, a la caza de una mujer para casarse que le permite heredar la empresa de su tío. Enserio, adoro este tipo de tramas, podría haber sido una novela fabulosa si se le hubiera puesto interés, si hubiera un editor más preocupado por la forma, por la riqueza léxica…
Los personajes son muy planos pues personaje arquetipo no es sinónimo de personaje plano. Ahí tenemos el ejemplo de la maravillosa McCarty quien a pesar de utilizar a menudo arquetipos de la novela sentimental, construye personajes complejos. O a una Garwood.
La narración está hecha en tercera persona con focalización en tres personajes: Nick, Alexa y Maggie, la hermana de Nick protagonista del segundo libro de la trilogía Casarse con un millonario. Hay veces en la que la focalización se descuida atribuyéndole conocimientos sobre el estado anímico del otro personaje protagonista al personaje enfoque, es decir, si el narrador está focalizado en Nick hay veces en las que sus sentimientos son mezclados por error con los de Alexa.
Continuando con los aspectos negativos las escenas eróticas dejan mucho que desear, son simplonas; hay comentarios machistas que censuro por completo además de clichés femeninos que debería ir siendo hora de desechar.
Lo positivo de la novela es sin duda el tema de la trama, típico mas no por eso representa una característica a censurar, la independencia dada en ocasiones a Alexa principalmente en el plano económico y que en ocasiones Jennifer Probst nos sorprende no haciendo clichés.
Hasta aquí la primera parte sin spoilers. No tengo pensado continuar la lectura de la trilogía, veo los libros muy similares. Si queréis que reseñe los demás solo tenéis que decirlo pues vuestros deseos son órdenes para mí.


ATENCIÓN: SPOILERS– Si no has leído el libro no te recomiendo que continúes la lectura del post porque voy de desvelar datos sobre el final del libro.

En el plano gramatical apreciamos la ausencia de nexos en las descripciones bastante cortas donde se recurre fácilmente al punto y seguido. Por ejemplo, en la página 33, en la página 64… Es la dinámica general del libro junto con erratas de impresión, en la página 16 hay un ejemplo.
Existe pensamiento machista por ejemplo en la página 18:
Alexa: —Ojalá pudiera ser como tú Maggie. ¿Por qué no soy tan desinhibida?
Maggie: —A mí me gustaría serlo un pelín menos. […]
Quizás sacado de contexto se pierdan los matices machistas, sin embargo, me molesta que la autora caracterice a Maggie arrepintiéndose de su condición liberal en el plano sexual. Obviamente ningún hombre en su novela se arrepiente de serlo, ni siquiera el conde, es más, su carácter ligón es muestra de su hombría.
El colmo se da en el capítulo dos:
Nick a propósito del celibato que debe mantener Alexa: —Alexa, entiendo que no te parezca justo. Pero los hombres somos diferentes. Además Gabriela también tiene que proteger su reputación, así que nunca quedarás en mal lugar[…]. Página .
Aprovecho para demostrar el descuido gramatical de colocar una coma entre el sujeto y el verbo del predicado además del punto y seguido precedido de la conjunción pero, tan recurrente en la novela.
En fin, para que veáis que no solo critico lo autóctono y nuevo. Espero volver en dos semanas con algo mejor, lo espero de corazón.


Ahora os deja y os besa una cansadísima,   
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viernes, 26 de febrero de 2016

Lágrimas de sirena - Diana M.A.

''Que hablen mal de uno es espantoso. Pero hay algo peor: que no hablen'', Oscar Wilde.
Generalmente no subo un viernes una reseña, claro manifiesto de que es un viernes especial. Encontré en Tuíter la posibilidad de participar en el book tour que proponía Diana M.A. (@DianaMontArjona ), así que ilusionada me ofrecí a reseñar su novela y ella aceptó encantada. Sin embargo, esta ha sido, sin duda, la reseña que más quebradero moral me ha provocado. Al final de la reseña trataré esta cuestión moral.
Lágrimas de sirena se publica en 2015 por EdicionesAtlantis. ''[…] Una sonrisa que conseguiría alegrar a la persona más triste del mundo'', Noa sobre Álex, página 31.


En lo concerniente a aspectos visuales de la novela, ya sabéis que tengo la manía de no comprar libros en los que aparezcan caras de modelos en representación de los personajes. Debido a mi trabajo en el blog he tenido que dejar a un lado la manía. Efectivamente, en la portada de Lágrimas de sirena aparece una modelo en representación de Noa, nuestra protagonista femenina. Dejando a un lado mis supersticiones, creo que la portada está lograda y encaja a la perfección dentro del género de fantasía. No sucede lo mismo con la tipografía seleccionada, no es la acertada.
Diana M.A. narra la historia de Noa una chica que vive en el Pueblo del Mar. Por un lado tenemos la trama amorosa compuesta por ella, Abel y Álex; un triángulo amoroso interesante, cautivador y chispeante. Y por otro lado, la trama fantástica donde Noa se tiene que enfrentar a una serie de cambios atormentadores e insospechados.
De la trama amorosa destaco la capacidad que ha tenido Diana a la hora de mantener la intriga en el triángulo amoroso. Hasta más de la mitad del libro no conocíamos la flaqueza del oponente, es decir, cuando hay una triángulo amoroso en un principio ambos disputadores se encuentran en las mismas condiciones. A medida en que avanza la narración el autor inclina la balanza hacia uno o hacia otro. La tarea del buen escritor reside en su capacidad de mantener la incertidumbre hasta el final. Diana lo ha logrado bastante bien en su novela.
En la trama fantástica se articula el componente ficticio con verosimilitud. Si atendemos a la teoría de Genette de la intertextualidad, Lágrimas de sirena sería una transformación simple de la historia de La Sirenita de Disney: personajes similares tratados de manera diferente estilísticamente. Tanto La sirenita de Disney como Lágrimas de sirena son hipertextos derivados de hipotextos del imaginario folclórico.
Desde Aristóteles se trata el concepto de verosimilitud tan importante, en este caso, en el género de fantasía. Los elementos fantasiosos nos parecen factibles debido a que Diana ha estructurado el mundo imaginario a la perfección. Situar geográficamente la acción fantástica en un lugar indeterminado o ficticio que mantiene las reglas del mundo real le ha conferido a la novela un perfecto engranaje.
No tan verosímil ha sido la construcción de sus personajes puesto que para las edades que tienen (16, 19 y 20 si recurro el orden anterior de menciones) actúan con más madurez de la esperada en sus acciones vitales, en las acciones cotidianas que desempeñan, y son bastante planos e infantiles en sus sentimientos. No debemos olvidar tampoco que estamos ante una novela juvenil donde los personajes se han de adecuar a la edad de los lectores aunque ser adolescentes no implica ser planos.
En mi perpetua intención de la defensa de la libertad sexual y amatoria femenina, diré que adoro a Noa, muchacha segura de sí misma que sabe lo que quiere, cuándo y cómo lo quiere.
Como última cuestión argumental, tenemos el tópico de la madre muerta tan recurrente en la novela sentimental que me he resignado a incluir como propiedad definitoria del género.
En suma la idea argumentativa de la novela resulta interesante siempre que te guste el género fantástico. Los personajes son interesantes a pesar de que resulta muy evidente que a la autora le hace falta rodaje. No ahonda lo suficiente en los planteamientos de los sucesos, digamos que no hace bien el trabajo de encofrador. Antes de construir se deben ir asentando unas bases que deben ser apreciadas sutilmente por el lector ya que de no ser así se destriparía la intriga. Además del resbalón descriptivo. Diana se ha centrado demasiado en la narración de los hechos obviando la descripción del entorno. Ausencia de imágenes vivas, novedosas y adjetivación pobre, poco mimética.
La falta de rodaje se aprecia también los pasajes innecesarios, generalmente en una novela actual se ha de incluir narraciones que aporten hechos decisivos al argumento, deben quedar descartadas las que no tengan peso. Muy diferente son los experimentos del Realismo del XIX o las Vanguardias del XX. Estamos hablando de novela contemporánea y comercial.
Sí, no he hablado del estilo ni de la gramática. Para las asiduas a mi página, sabéis a la perfección que Evasiones nació de la necesidad de revindicar la novela sentimental como un género de calidad. Un género literario en el que, a pesar de estar expuesto a la masificación y al mercado, aún se puedan encontrar obras maravillosas, obras de calidad sin olvidar, por supuesto, su función evasiva, edulcorada e intrascendente.
Con total probabilidad pequé de neófita pues cuando una autora se ofrece a que las blogueras le reseñen una novela, cuando alguien como Diana le ha puesto tanto ímpetu en que su novela se de a conocer, cuando una escritora amateur pone todas sus ilusiones; a la bloguera sobra decirle que sus palabras sobre el libro han de ser positivas. No es mi deseo que se me mal interprete, ella en todo momento me ha dado libertad y no ha censurado mis palabras, es más, está de acuerdo conmigo en muchos puntos. El debate moral lo tengo yo porque me avergüenza y me indigna ver cómo una editorial como Ediciones Atlantis permite publicar un libro sin haberlo corregido con semejante erratas que oscilan entre faltas de ortografía, inadecuación verbal, errores de estilo… ¡Hasta el mismo colmo de sellar el libro con un logo pixelado! De modo que no solo fui yo la neófita sino que la autora como novel que es, creo, que nunca llegó a pensar que una editorial permitiese la tirada de un libro sin corregir. Para los que nos movemos por el mundo editorial sabemos que debido a la lamentosa crisis económica en la que nos vemos sumergidos, la mayoría de las editoriales prescinden de la figura del corrector, ahora es el propio editor el que suele corregir si hablamos de pequeñas editoriales.
Quiero que quede claro que la autora en ningún momento me ha hablado mal de la editorial, simplemente es consciente de las erratas y de los errores estilísticos. Soy yo quien no concibe cómo se pueden aprovechar así de una persona que pone su alma en escribir. Mejor o peor, pero que pone el alma.
Sin duda este es el cáncer del género la ilusoria creencia de pensar que cualquiera puede ser escritor. Que quede claro que hablo en cualquier caso a rasgos generales, no penséis que hago referencia a Diana M.A., hay muchos puntos positivos y fuertes en Lágrimas de sirena.
Ser editor es un negocio que ha de salir rentable poco importa la calidad, siempre en referencia a las editoriales dedicadas a la novela sentimental, hay editoriales muy buenas especializadas en obras de calidad del género.
Hasta aquí esta reseña especial en la que me he sentido muy valorada y apreciada por Diana M.A.
Os besa y os ve en dos semanas,



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viernes, 19 de febrero de 2016

El accidente - Mihail Sebastian - Recomendaciones


''Esa chica del anorak azul, ademanes seguros y voz firme era una persona sensata'' (página 169).


La novela se publica por primer vez en Rumanía en el año 1940. La edición que he manejado es la de la Destino Ediciones cuya fecha de publicación data del 2004. La trama de la novela se sitúa algunos años antes de la publicación de la misma. Se trata de una novela del periodo de entreguerras europeo, época en la que vivió su autor Mihail Sebastian
Sus protagonistas son Nora, una profesora de francés treintañera que aún no se ha casado, y que tenía un amante anterior quien no es impedimento para que a raíz del ''accidente'' intime esta con Paul, nuestro protagonista masculino. Hombre de carácter antipático, frío y poco hablador, hundido en una gran crisis personal después de que su novia decidiera terminar con su relación.

Nora que se bajaba cada día saltando del tranvía, aquella mañana no consiguió saltar bien y se dio de bruces contra la carretera. Paul, que pasaba por allí fue quien se encargó de socorrerla y así es como se desencadena el argumento. De ahí, también, el título del libro.
Considero pertinente haber comentado en el argumento que Nora tuvo un amante anterior a Paul porque a pesar de ser una novela de (casi) mediados del siglo anterior, me ha sorprendido muchísimo que el autor haya construido a sus personajes femeninos con independencia sexual y económica, a diferencia de muchas novelas del género que son contemporáneas. Tanto Nora como Ann, que es la antigua pareja de Paul, son mujeres autónomas y de fuertes convicciones.
La novela no es estrictamente sentimental, a efectos prácticos y actuales; sin embargo, debemos ser conscientes de que pertenece a otro periodo donde sí se la consideraba como una novela sentimental. Fue en su momento de publicación todo un superventas.
Para que veáis que la novela sentimental no tiene que ser un género de baja calidad, obras como esta refutan la extendida creencia. Que sí, que es una novela de evasión, edulcorada... ¡claro! Somos perfectas conocedoras de las infinitas funciones de la literatura.
Con ganas de que la leáis, os besa después de mucho tiempo,

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